3 de junio de 2016

Arturo Pendragon

LGUNAS noches, aprovechando la tranquilidad, serenidad, sosiego del ¡por fin solo! cuando las voces de los niños se desvanecen al meterse en la cama, entonces, solo entonces, puedo relajarme. De esas algunas noches hay que las aprovecho para mirar una película. Sin nada o con un gin tonic o cerveza, incluso a veces con palomitas miro una de las películas grabadas en un disco duro multimedia. El otro día miré una versión remasterizada de Excálibur, la original estrenada en 1981.


Excálibur trata de una historia donde el hilo conductor es la espada que da nombre a la película y de su papel para unificar la tierra bajo un mismo rey, de como la recibió Uther Pendragon, como llegó a manos de su hijo Arturo y como el hijo de este último pretendía adquirir las posesiones de su padre. Aparecen los personajes que más suenan de las leyendas artúricas: Arturo, Lancelot, Merlín, Morgana, Ginebra, Perceval, etc. 

A pesar de ser una película sobre las leyendas artúricas y los caballeros de la Mesa Redonda solo vi un único escudo coherente con la ciencia del blasón: la heráldica.

El Rey Arturo.
En una secuencia, cuando el ya rey Arturo (CAT rei Artús) conoce a Lancelot y se enfrenta a él, se puede apreciar un escudo de armas el cual puedo blasonar así:
De sable, un dragón de oro.
Escudo de armas de Arturo Pendragon. De sable, un dragón de oro.
Supongo que serían las armas de su linaje, los Pendragon, y se trata de armas parlantes. La película quizá sea un poquito floja, aunque en 1981 lo petara en Estados Unidos. La banda sonora es buena, obra de Trevor Jones, aunque sigo preferiendo la de Conan el Bárbaro de Basel Poledouris.

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1 comentario:

  1. Me gusta el blasón y me parece mas acorde que un linaje tan anterior a la heráldica llevase un emblema parlante en lugar de las coronas. Aunque ambas no dejen de ser inventos póstumos.

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