11 de octubre de 2011

El esfuerzo del diseño heráldico

E SIENTO delante de un ordenador, abro el programa de diseño para dibujar en formato vectorial, escojo el fichero que contenga la figura que quiera retocar, o creo uno nuevo para una nueva figura. No me considero un buen dibujante, pero las figuras las trabajo con esmero, intento que las curvas sean bonitas, darle una apariencia feroz a los animales salvajes.

Leopardo de oro, lampasado y armado de gules.
Ajusto los nodos de las raíces de los árboles para dar un poco de realismo, reviso que los mazonados de los edificios sean perfectos. 

De plata, un sauce arrancado de sinople.
El resultado es que dispongo de una librería propia de figuras cada día más extensa. Es muy probable que pueda hacer un escudo en poco tiempo, al tener los muebles ya dibujados.

De azur, castillo abierto de plata; la bordura de piezas de plata.
Antes dije que me siente delante de un ordenador, y es que llevo la galería gráfica conmigo. Dibujo libremente, utilizo Inkscape. Así pues, solo tengo que instalar gratuitamente el programa, si es que no lo está ya.
Rosa doble de gules, barbada de sinople y botonada de oro.
Como diseñador heráldico, soy afortunado. Vivo en el año 2011, en plena era digital. Pero esto no ha sido siempre así. Revisando repertorios, es fácil que estos no lleven un escudo de armas dibujado. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la heráldica es una ciencia extraña, con pocos adeptos. Muchas veces disponemos de información gracias a aficionados que poniendo todo su ahínco en ello, nos han hecho llegar hasta nuestros días verdaderas perlas, joyas para un heraldista de hoy día, que disfruta con ese sabor a antiguo que desprenden cada carácter y cada dibujo de esos libros.

A continuación os muestro un mensaje escrito por José Antonio Vivar, experto heraldista, especializado en eclesiástica. El mensaje es un comentario sobre el libro "Armas y linajes de los grandes y señores [Manuscrito] : duques, condes, marqueses, varones de Castilla, Leon, Aragon, navarra, Andaluzia, Portugal, valencia, napoles y Cicilia que tocan a España y en particular se tratan las suceçiones destos señores que son vezinos y naturales de Sevilla y su tierra y arçobispado":
Pues precisamente, ahí está la gracia: siempre que pensamos en armoriales, nos imaginamos unos libros estupendamente diseñados, con grabados o dibujos finos y adornados con mucha riqueza. Pero se nos olvida que la ciencia heráldica es y ha sido en gran medida una ciencia de aficionados, y muchos antes de nosotros han intentado hacer sus recopilaciones con dibujos toscos más o menos trabajados, en los que el autor ponía más intención que arte. En mi colección digital figura un armorial de hace un par de siglos que sólo está formado por apuntes: un cuartel con un león es una "S" con patas y una flecha indicando "león", por poner un ejemplo. Y hace unos meses tuve la suerte de poder tener en mis manos un legado que consta en la biblioteca de la RAH, con una recopilación de heráldica episcopal realizada por un clérigo de primeros del siglo XIX a base de tijera y engrudo.

Supongo que bajo tus ojos de diseñador, todo esto será una aberración, pero yo creo que es un patrimonio heráldico de muchísimo interés para la historia de nuestra ciencia. Y para reivindicar una vez más el trabajo de los aficionados, que tanto han aportado a la heráldica ¿no crees?
Las imágenes a las que se refiere son del tipo como las que podéis ver aquí:


Adjunto ahora una imagen del libro titulado "Libro de armas de los mayores señores de la España, con las colores en cada Escudo: Titulo casas y renta, con sus puntos más señalados de sus hazañas Varoniles", por Ambrosio Salazar. El libro lo podéis consultar, incluso descargar aquí. Curiosa es la nota en la primera página, donde dice entre otras cosas: "esta lleno de equivocaciones y vulgaridades".

Las representaciones, con más intención que arte, son las que aparecen en el libro, y son de este estilo:


Según dice al principio M DC XXXXII, parece ser del 1642. Aunque los diseños dejen mucho que desear, desde un punto de vista de diseño de 2011, han conseguido perdurar durante los siglos y nos permiten identificar las formas, figuras y esmaltes con mucha más facilidad que si no estuviera dibujado. Esta entrada es pues, un homenaje a todos aquellos que han aportado a la heráldica todo su esfuerzo poniendo a su servicio toda su intención, aunque esta estuviera escasa de arte. Ya me gustaría a mi que mis diseños duraran siglos y siglos y siglos...

Entradas relacionadas
  1. Formatos de imágenes.
Ir a...

3 comentarios:

  1. Eres buen dibujante, eres mi Maestro. He visto como evolucionan tus dibujos. Cada vez sorprendes más. Ese escrito sonó pesimista, ¡déjame ese rol a mí! Jajaja... supongo que has cambiado de opinión desde hace tiempo. Más de dos años de experiencia es mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no, no he cambiado de opinión. Esta entrada es un homenaje a aquellos que con su esfuerzo han aportado conocimiento a la heráldica, aunque por falta de medios o destreza su arte no fuera convincente.

      Eliminar
    2. Falsa humildad como se le dice acá cuando no se quiere alardear de lo que se puede. Tal vez no seas artista gráfico, pero diseñas muy bien. Yo llevo practicando por intervalos y haciendo esfuerzos inútiles, sólo me funciona la fotografía (entre comillas) y desarrolle malicia con los instrumentos. Me falta constancia, me rindo con facilidad. Pero es algo que estoy tratando de dejar, lo bueno no es gratis; hay que dejar las rodillas en carne viva algunas veces.

      Eliminar

El comentario será bienvenido siempre y cuando respete las normas básicas de educación.