9 de enero de 2017

Hijos de Fernando III (I)


E vuelta a la normalidad para bien o para mal hoy empezamos un nuevo año en este plúmbeo blog. Para inciar este año empezaré por la primera entrada de unas cuantas dedicada a la heráldica de los hijos de Fernando III de Castilla, llamado "el santo".

Fernando III. Imagen hospedada en Wikimedia Commons.
En 1230 coronaron a Fernando III como rey de Castilla cuando ya era rey de León surgiendo así la unión dinástica de ambos reinos y la aparición de la Corona de Castilla. Para tal acontecimiento los castellanos y leoneses idearon una disposición: el cuartelado, cuartelado en cruz o escuartelado.

Es una repartición del campo en su vertical y horizontal originando cuatro cuarteles y fue una invención que se extendió por toda Europa. A pesar de heredar el reino de León por vía paterna y el de Castilla por vía materna las armas presentan en el primer cuartel el castillo y en el segundo el león. Este fue el resultado:
Escudo escuartelado: 1º de gules, un castillo de oro aclarado de azur, 2º de plata, un león de púrpura armado y lampasado de gules.
Escudo de Fernando III.
Resulta que los hijos de Fernando III utilizaron distintas armas y creo que puede resultar interesante a pesar de ser un plúmbeo y tedioso blog. Hoy veremos el caso de su heredero, el que sería Alfonso X de Castilla. En el caso de Alfonso, al ser el heredero, utilizó las mismas armas de su padre si marca de distinción alguna. Entonces tenemos que el primer hijo utilizó las mismas armas que su padre, lo que los heraldistas llaman armas plenas:

Escudo de Alfonso X.
En el caso de los escudos cuartelados en cruz donde el primero y tercero se repiten igual que el segundo y el cuarto cuartel no es necesario especificar este detalle, aún así, si os resulta más claro, podemos blasonar así ese escudo de armas:
Escudo cuartelado: 1º y 4º de gules, un castillo de oro aclarado de azur, 2º y 3º de plata, un león de púrpura armado y lampasado de gules.
Otro día otro, y ese otro sí que será diferente. 

Para finalizar un pequeño comentario. Las figuras no tocan los límites del escudo. En los escudos cuartelados así debe ser siempre en los cuarteles primero y segundo, que son los que se blasonan cuando se repiten. En este caso, para evitar descompensación en el tamaño es común ver como las figuras del tercer y cuarto cuartel toquen los límites del escudo si no hay posibilidad de adaptación. En el caso del león puede adaptarse a la forma del cuartel, pero en el caso del castillo del cuarto cuartel para que no toque los límites habría que reducir su tamaño, hacerlo más estrecho rompiendo así la simetría con el primer cuartel y obteniendo un resultado que dista de ser fetén. A pesar de obtener un cuartel donde la figura toca los límites el resultado es mucho más equilibrado.

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